DIRT Rally Cover

DiRT Rally – Análisis Xbox One

Al volver DiRT, regresa uno de los mejores simuladores

Cuando queremos un título que nos transporte a esas intrépidas y cronometradas carreras de Rallies, DiRT es sin duda el nombre que nos viene a la cabeza. Después de un tiempo sin que apareciese ninguna entrega. Regresa esta mítica franquicia con mucha fuerza y pisando muy fuerte en la generación actual.

Solo para los más fieles

Una de las características del videojuego es sin duda su gran realismo. Estamos ante un simulador en toda regla. La conducción y el manejo de los coches será muy real, aunque para ello deberemos o tener una habilidad natural, o bien exprimirnos mucho para así poder mejorar.

Los controles están muy bien creados, han buscado una similitud con la realidad muy grande. Para los que quieran un desafío yo les apoyo a disfrutar de este título. Pero no se lo recomiendo a todo aquellos que busquen una experiencia arcade, esto es todo lo contrario. Aunque hay que destacar el esfuerzo que han puesto los chicos de Codemasters. Como digo, no es fallo del juego, sino que estemos hechos para él o no. Pocos simuladores nos ofrecerán algo tan real como este.

Con DIRT tenemos un gran simulador, si es que estamos preparados

Sin duda estamos ante un juego que nos recompensará el estar practicando e insistiendo. Se disfruta mucho una vez que nos acostumbramos, aunque eso nos puede llegar a ser muy costoso.

Hay que decir que también tendremos activados por defectos unos consejos. Aunque esto parece a primera vista que facilita el camino no es así. Incluso modificando esto y los parámetros de conducción el juego sigue siendo muy desafiante.

Técnicamente llega un poco a destiempo

Uno de los apartados en los que personalmente más me fijo en este género es el apartado técnico. No os voy a mentir, me gusta poder apreciar los detalles de los coches y del entorno. Precisamente es de lo que voy a hablar ahora. Nos ha llegado un juego que no está a la altura de la generación en la que se estrena. No voy a decir que el resultado sea un desastre porque no es así. Pero da la sensación de que aquí el título podría haber dado mucho más de si.

Por otra parte, cuando nos fijamos en el asfalto o en el entorno que nos rodea es cuando sentiremos que se han conseguido grandes logros. Podremos notar como estamos ante la grava, o bien cuando se cambian las condiciones climatológicas, algo realmente logrado.

En cuanto a fluidez el juego tiene un rendimiento bastante bueno. Lo hemos jugado en una Xbox One S y se juega con total normalidad. Nada que achacar en este aspecto. Tiene una resolución de 1080p y 60 FPS como digo bastante constantes.

En el entorno hallaremos el verdadero potencial técnico

El de los motores será el mejor sonido

Seguramente los más asiduos de esta serie sabrán de lo que hablo. La mejor forma de disfrutar este título es con el sonido de los motores. Han conseguido un resultado muy notorio en esta faceta. Pueden estar muy contentos, pues si miramos lo realista que es en lo jugable y lo sumamos a esto, poco más se puede pedir.

Circuitos emblemáticos y grandes coches

Como en todo juego de carreras, se hace todo lo posible para que la experiencia sea lo más fidedigna posible a la realidad. Esto no sería posible sin unos circuitos a la altura de las expectativas. El título trae algunos de los trazados más famosos del campeonato como son Pikes Peak de EE.UU., o Powys, de Gales. Puedo decir que están recreados con exactitud, harán las delicias de los amantes.

En principio, teníamos más de 28 coches disponibles. Inicialmente es una cantidad bastante buena. Puede que si miramos a otros títulos nos parezca poco, pero os aseguro que no sentiréis sensación de estar repitiendo demasiado. Tiene todos los modelos del Campeonato Mundial, por lo que los seguidores se sentirán más que satisfechos. En la actualidad hay más de 46, lo cual no está nada mal.

Más modos de juego no habrían estado mal

Personalmente, pienso que al título le faltan más modalidades de juego. Me explico. Por una parte tenemos la Trayectoria Profesional: Es el modo principal, en el que empezaremos desde cero. Tendremos que comprar coches e ir poco a poco subiendo, así hasta llegar a la cima. En la Prueba Individual podremos seleccionar el coche que queramos y modificar las reglas a nuestro gusto.

Aquí es donde veo el problema. Todo lo demás serán modos de juego enfocados al online. Tendremos eventos en línea tanto diarios, semanales y mensuales en los que iremos ganando créditos y en los que podremos participar en todas las carreras que queramos contra jugadores de todo el mundo. Está muy bien eso si, la vertiente que nos ofrecen de crear nuestra propia Liga y así poder competir en ellas contra quienes nosotros queramos. Por último, están las Pruebas JCJ. Aquí podremos competir en una pista de rallycross contra hasta 5 jugadores.

Hay que mencionar que en Dirt Rally funcionan bien los servidores, se puede jugar con bastante normalidad. No quiero decir que no haya debería de haber modos online en un título de estas características, más bien que hubiesen puesto más opciones offline o para un jugador.

En conclusión, los que busquen un gran simulador de rallies, no encontrarán nada mejor que DiRT. Supone el gran regreso de una franquicia que siempre ha sido referente para los amantes de este género. El título nos dará una conducción muy real a la hora de poner las manos al volante. Eso si, han decidido que a cambio de ello, técnicamente esta entrega no sea muy puntera. Para disfrutarlo, tendremos unos circuitos míticos y todos los coches del mundial disponibles, más los que se han ido añadiendo posteriormente, que no son pocos. Un título muy difícill, pero imprescindible para los seguidores de la serie, serán ellos los que le sacarán el mayor provecho sin duda alguna. Para ellos es una compra obligada.

*Este análisis se ha realizado utilizando una Xbox One S.

Article by anthohearts

Frikazo hasta la medula. Fiel seguidor de Kingdom Hearts, Dragon Ball y muchas frikadas más. No debemos mirar a este arte con marcas, sino con juegos. El tener muchas aficiones es un don, no una maldición!