kenryu

Las reglas no escritas del mundo de los videojuegos

Esto que relato es completamente verídico, aunque parezca difícil de creer. Una vez, un gran amigo mío y yo estábamos volviendo a casa a las tantas de la madrugada un fin de semana, cuándo vimos a dos jóvenes más o menos de nuestra edad, empujándose. Aquí se impuso la lógica: Jóvenes, vestidos para salir de noche, a las 3 de la madrugada de un sábado. Nosotros pensamos que eran dos borrachos peleándose y ya está.

A su alrededor había otros tres o cuatro de la misma tribu, que no sólo no separaban la pelea -por llamarlo de algún modo- sino que se reían y lo animaban bastante. Mi primer pensamiento fue “que cabrones, los amigos peleándose y en vez de separar, se ríen”. Ese amigo que me acompañaba es boxeador y yo también sé defenderme un poco, así que en el peor de los casos, si hacía falta repartir, estábamos a la altura del desafío.

Pero todo cambió cuándo pasé un poco más cerca de aquellos auténticos Street Fighters, y pude escuchar lo que ocurría. Uno de ellos estaba a punto de llorar, y entre empujones y juegos de pies dignos de Rocky II, se escuchó el magnífico diálogo:

-¡A ver tío, que es que estoy harto, es que ser amigo tuyo es una mierda! Sólo piensas en ti, siempre tú el primero, y los demás que se fastidien. Desde críos, ¿sabes? Desde niños eres así.

-No te pases tío, no te pases.

-¿Me vas a decir que no es verdad? Siempre era igual tío, SIEMPRE. Si íbamos a tu casa a jugar sólo tú podías pillarte a Ryu, nadie más. ¿Y eso porqué, tío? Porque eres un egoísta, por eso. Yo paso tío, te vas a quedar sólo en la vida. Ya te puedes pillar a Ryu, que nadie va a jugar contigo, gilipollas.

Los biceps de la discordia.

No os podéis imaginar lo que me reí cuando salimos de cerca suyo, pero reconozco que es un poco triste. Yo ahí preparándome para defenderme de una pelea callejera al más puro estilo Streets Of Rage, y aquellos pobres borrachos lloriqueando porque uno de ellos siempre estaba a la sombra del otro y no podía elegir a su personaje favorito.

Pero eso inició un debate entre mi amigo y yo, que adoptamos posiciones distintas. Él veía justo que el chaval pudiera jugar con Ryu de cuándo en cuándo, pero yo era más tirano: Su casa, sus reglas.

Y así, empezaron a redactarse las Reglas no Escritas* Del Mundo de los Videojuegos.**

*Nota: Estas reglas no escritas estarán escritas ahora, así que parte de su título original se perderá, como lágrimas en la lluvia.
**Nota: Aunque este compendio recoja muchas de las reglas y sus excepciones, seguirán surgiendo más reglas y alteraciones con el paso del tiempo, y se invita a los lectores a que colaboren con su redacción en los comentarios.

Regla 1: Mi casa, mis normas.

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Yo lo hacía, y vosotros también.

Posiblemente, la regla más peligrosa de esta lista. Usada por los padres desde tiempos inmemoriales, corre el riesgo de perder todo su poder si tus amigos no están dispuestos a pasar por el aro. Tiene mucha más fuerza si eres el único con cierta consola o cierto juego, cosa que ocurría mucho más en nuestra infancia que hoy en día. Al igual que un líder manipulador, el que abuse de esta regla debe hacerlo con cuidado de no llegar al punto en el que es más rentable no jugar, que jugar bajo sus normas.

Fun fact: De pequeño, yo conocía a un chico que invitaba a todos sus amigos a jugar al Need For Speed Most Wanted en su casa, con la condición de que él era el único que podía usar los Lamborghinis y Porsches de nivel alto, y a los demás nos tocaba usar un Toyota Corolla. Mitad dejó de ir a jugar a su casa.

Regla 2: Se come la pizza el que tenga la vida más baja. Y punto.

Pizza, Kit Médico, lo que sea. Si estamos en un juego cooperativo y aparece la opción de recuperar vida, pero sólo para uno de los jugadores, la cogerá el que peor esté. No importa si ha sido el mismo jugador tres o cuatro veces seguidas: Sale más rentable eso, a que tú, guaperas con la barra de vida de llena, te comas el pollo frito y dejes a tu amigo/hermano al filo de lo imposible.

Fun fact: En el juego de PlayStation2 Mortal Kombat Shaolin Monks, se implantó una mecánica de barra de vida compartida en la que ambos jugadores compartían la misma cantidad de Hit Points. Así, afectaba a todo el equipo si decidías ser un lanzado temerario, y hacerse con orbes que subían la vida también beneficiaba a todos. A mí, que tuve buen compañero de partidas, me gustó bastante.

Es de Leonardo, aunque fijo que se la zampa Mike.

Regla 3: Sólo uno de los jugadores toqueteará el menú

Por lo general esto es responsabilidad del Player 1, que como buen líder, debe ocuparse de que todo funcione de manera fluida y agradable. Así pues, si “se le olvida” marcar alguna opción en las configuraciones, esto es culpa íntegramente del Player 1, y no “de los dos, que a ti también se te a olvidado”. Y de la misma manera, el Player 2 no estará moviendo punteros en el menú -malditos los juegos que siquiera permiten esto- tan sólo complicando la personalización de la partida y retrasando su inicio.

Fun fact: Algunos juegos sufren de menús insufribles -valga la frase- a punto de que sólo uno de los jugadores está capacitado mentalmente para navegar por ellos. No importa si es el Player 1 o 2, o siquiera si está jugando. En el momento del menú, quién tenga el mando se lo cederá voluntariamente, normalmente seguido de alguna frase graciosilla pero con cierta envidia, tipo: “toma, que sólo tú entiendes esto, macho”.

No todos tienen lo que hace falta para controlar este menú.

Regla 4: Usarás más de dos golpes en los juegos de lucha.

Regla rota con frecuencia por los niños rata y camperos de toda la vida, que encuentran aquél golpe mágico que por fallo de organización está descompensado, y lo explotan mientras puedan. Tal cuál Aldebarán, famoso Caballero de Oro de Tauro, han encontrado la postura definitiva que combina defensa y ataque en un sólo golpe y defenderán la casa de Tauro con ímpetu, y una sonrisa desgraciada en los labios mientras frustran todas tus elaboradas estrategias y técnicas con la mágica del O + X de Yoshimitsu, que cubría dos frentes de un sólo golpe.

Fun fact: Se produce un fenómeno precioso en los juegos de lucha que sufren de este error explotable. Si se dan las condiciones idóneas para que se produzca una brecha en la defensa, todos los jugadores del mundo saben aprovecharla de manera magnífica, aporreando a sus oponentes y encajando todos los golpes posibles, de la mejor manera posible, en el menor tiempo posible. Unos lo llaman Karma. Yo lo llamo “la patada esa de Yoshimitsu deja la pierna de apoyo desprotegida si te agachas al primer golpe, pásalo”.

Regla 5: Te saltarás el tutorial, aunque no sepas jugar.

Esto es más bien una cuestión de estilo, pero voy a asumir que todos mis lectores (los 4) sois tíos duros, de esos que si se dan con una puerta siguen andando normal para disfrazar el dolor.

Leer un tutorial es la mayor humillación que puede sufrir un gamer en su propio techo. Es lo equivalente a pedirle a tu hijo que abra los botes de pepinillos, o dejar que otro hombre aparque tu coche porque tú no consigues. Si quieres ser bueno en un juego lo tienes que hacer entre mucho sudor y sangre, lo suficiente como para ocultar tus lágrimas. Todo lo que te enseña el tutorial lo debes aprender de manera natural, y las dos únicas excepciones a esta regla son cuándo un amigo te enseña un golpe o truco en particular, o cuándo te lees el manual. Porque leerse el manual es vintage, jugar al tutorial es de cobardes.

Nota: A veces el tutorial es parte obligatoria del juego. En esos casos, lo apropriado es superarlo rápido y sin demostrar interés por lo que te enseñen, intentando poner los ojos en blanco y resoplar por lo obvio que resulta todo.

Funfact: Muramasa: The Demon Blade es un hack n’ slash 2D para Wii y PSVita ambientado en el japón feudal, en el que tenemos uno de los mejores tutoriales de todos los tiempos. Al principio de la partida aprendemos lo que hace cada botón del mando y su “utilidad” en combate, y todo lo demás es cosa nuestra. O sea, mejor recordar esos 6 golpes durante las 20 horas de juego que nos quedan por delante.

Porque así lo hacemos los machotes.

Regla 6: Hay cosas superiores al bien y el mal.

En determinados escenarios, la competición entre los dos jugadores debe dejarse a un lado por el bien mayor. Ya sea la superación de un determinado jefe o la obtención de un objeto único, hay un acuerdo tácito entre ambos jugadores de que durante lo que dure estos obstáculos, la contienda se frena. Es lo que debe ocurrir cuándo aparece uno de los elusivos CDs de música en el Super Smash Bros Brawl, por ejemplo. Se trata de un beneficio mayor para el juego, mientras que la pelea puede reanudarse a cualquier momento.

Fun fact: La exageración de esta regla es lo que causa el fenómeno de los gananciosos del Beat Em Up. Estos son los jugadores que ponen el dinero por encima de todo y en vez de ayudarte a derrotar a los secuaces de turno, te dejan con todo el mambo mientras se van a recoger las monedas y premios por la pantalla. Dios bendiga al Metal Slug, por poner trampas en varios tesoros y dificultar la vida de esta gente.

¿Y tú, bohemio lector? ¿Hay normas en tu casa? ¿Cuál es la norma que más te fastidiaba que no se cumpliera?

Article by KaiserGreg

Autor, podcaster y colaborador de "PowerUps". Piloto de mechas y chica mágica a tiempo parcial. Fan de los dinosaurios y coleccionador de cactus, me gustó la peli de Street Fighter con Van Damme y mi mayor miedo es que un pez se meta en mi boca mientras nado.
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