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Bubble Bobble 4 Friends – Análisis Nintendo Switch

Las burbujas están de moda y Bubble Bobble aterriza en nuestra híbrida para explotarlas todas.

Si empezamos nuestras andanzas en los videojuegos hace unos años (allá por los 80) es muy posible que conozcamos a nuestros protagonistas de la franquicia Bubble Bobble. Bub y Bob, dos dragoncitos que sobreviven en todo tipo de niveles solo con el poder de sus pompas.

Nostalgia y sensaciones nuevas.

[dropcap]S[/dropcap]i conocemos Bubble Bobble recordaremos esa dinámica típica de salón recreativo donde con pocos botones debemos resolver la situación. El juego se desarrolla en pantallas estáticas con enemigos variados repartidos por el nivel y con plataformas que facilitan el acceso a cualquier zona.

Bubble Bobble 4 friends nos da un modo historia sencillo que cuenta con un total de 50 niveles repartidos en 5 mundos. La historia, por tanto, no es gran cosa ya que en apenas 2 horas habremos completado el juego. Podemos repetir los niveles con el fin de conseguir la máxima puntuación o el coleccionable pertinente pero realmente no aporta nada nuevo y acaba siendo algo tedioso.

Los cinco niveles del juego

A esto, podemos sumarle un modo de dificultad superior en el que todos los enemigos aparecerán ya enfadados aumentando su velocidad y variando su forma de ataque. Pero de nuevo son los mismos niveles.

Lo destacable aquí es que no han querido dejar de lado a los más nostálgicos y para ello han incluido una máquina recreativa. Este modo de juego nos permite disfrutar de nuevo del Bubble Bobble original.

Modo recreativa

Jugabilidad para todos.

Si en las recreativas teníamos dos únicos botones, ahora repetimos jugabilidad y, aunque Switch cuenta con muchos más de los que tenían las consolas retro, realmente vemos su funcionalidad eliminada y reducida a un par de botones: Saltar y atacar. Es un detalle sencillo pero remarcable ya que han renovado el juego, pero siempre manteniendo su esencia básica y sencilla a la par que divertida.

Como novedades, ahora podremos jugar con hasta otros 3 amigos generando un verdadero caos en pantalla. Si jugamos en el modo portátil de la consola resultará increíblemente lioso pues, aunque nuestros personajes se diferencian por el color, hay uno amarillo y otro verde, muy similares entre sí cuando hablamos de una pantalla tan pequeña.

Juego cooperativo

También en los niveles veremos cómo nos afecta el fondo y es que habrá rachas de aire que mueven nuestras pompas allá donde quieran con mayor o menor velocidad. Este añadido puede eliminarse si no nos convence o queremos disfrutar de una experiencia más similar a la de los 80.

No podemos olvidar mencionar la aparición de ciertos bonus que conseguimos tras completar la zona. Estos nos darán habilidades que modifican nuestras burbujas convirtiéndolas en burbujas eléctricas o tipo bomba.

Bonus desbloqueados

Realmente esta variación no aporta gran interés al juego puesto que podemos completarlo sin usarlas, aunque si decidimos hacerlo, añadiremos aún más movimiento a la pantalla. Las habilidades tienen un número concreto de usos por lo que debemos evitar su uso “a lo loco” o veremos que según empezamos el nivel ya no tenemos habilidad que usar.

Entretenido pero repetitivo.

Como bien hemos dicho, el juego apenas cuenta con 10 niveles por zona con un total de 50. En los niveles no solo se repite el desarrollo o casi el escenario, también lo hacen los enemigos. En todo el juego solo tenemos unos 5 enemigos diferentes por lo que estaremos enfrentándonos una y otra vez a los mismos.

Cuando llegamos al décimo nivel, cambia totalmente la dinámica y es que nos encontraremos ante un único enemigo: el boss. En total tenemos 5 bosses en el juego, pero podríamos simplificarlo en uno pues, aunque cada uno cuenta con un ataque y movimiento definidos, se combaten igual y todo dependerá de nuestra pericia a la hora de esquivar.

Boss eliminado convertido en comida

Estos enemigos se desplazan por pantalla ocupándola en gran parte y haciendo que no podamos quedarnos en una esquinita a esperar. Lo único que tenemos que hacer es lanzarle pompas que se le pegarán al cuerpo hasta que se convierta en una gran pompa y nos acerquemos para explotarla y convertirla en deliciosa comida. Es probable que un nivel de boss nos lleve poco más de un par de minutos dejando totalmente claro que no existe una gran dificultad.

Ridículamente fácil.

Visto lo visto, y sabiendo que el juego se completa tan rápidamente, es lógico pensar que la dificultad es nula. Y estamos en lo cierto.

Realmente el juego solo presenta una dificultad y es que la plena dependencia de nuestra habilidad en el plataformeo. Por otro lado, si nos ha parecido un paseo, podemos probar el modo difícil que aumenta ligeramente la dificultad al incluir más enemigos, pero tampoco supone un gran reto.

Modo Hard

De todas formas, si vemos que puede resultarnos algo difícil, el juego nos ayuda. En primer lugar, empezamos con 10 vidas que iremos perdiendo si nos atacan los enemigos o sufrimos daños con el entorno. Además, en algunos niveles, tenemos una pompa con una letra perteneciente a la palabra EXTEND que nos dará una vida más.

Si aun así conseguimos agotar todas nuestras vidas, cuando llegamos a 0 el juego nos deja continuar perdiendo nuestros puntos conseguidos hasta ese nivel. Esta vuelta a la vida nos otorga unos segundos de invencibilidad.

Pantalla para continuar

Aún así, si ni con esas conseguimos avanzar, el juego te dará la opción de continuar siendo invencible. Así que podremos completar el nivel sin preocuparnos por nada pues nada nos hará daño.

Nos adaptamos a lo nuevo con sabor amargo.

En esta ocasión y referido a lo estético, vemos que Bub y Bob han cambiado. Personalmente no me termina de cuajar ya que si antes resultaban realmente adorables ahora parecen unas bolas extrañas y no demasiado agradables.

Los escenarios siguen manteniendo la esencia recreativa, pero a nivel gráfico se han actualizado y, con una paleta entre infantil y retro, ofrece un fondo agradable, aunque no demasiado remarcable. Los fondos terminan siendo muy similares entre sí y no aportando nada a la experiencia de juego.

Habitación del fondo

Si salimos a la zona de selección de nivel, vemos que estamos en una habitación. No podemos acceder a ella, solo se mueve si nos movemos en la elección de nivel ofreciéndonos vistas de la cama, zona de juegos, escritorio… Al no poder interactuar con la habitación propiamente dicha, queda relegada a un cuadro de fondo que finalmente obviaremos terminando por olvidar que existe.

Conclusión.

Bubble Bobble termina convirtiéndose en un quiero y no puedo. Si partimos de que realmente muy poca gente ha trabajado en él podemos entender el resultado final obtenido.

No obstante, para los nostálgicos que hayan comprado el juego esperando encontrar algo realmente satisfactorio se llevarán un chasco y es que se aleja lo suficiente del original añadiendo elementos que resultan escasos.

Si jugamos intercaladamente con otros o lo dejamos para disfrutarlo con amigos, cumple su función, si no, resultará repetitivo y tedioso haciendo que juguemos por jugar sin tener un interés real en el juego.

Nota: 6/10

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Avance Discos.

Seina

Nací pegada a un mando. Cualquier género y plataforma son bienvenidos.
Doy mi opinión no siento cátedra. Paso el tiempo en PowerUps.