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Death's Door

Death’s Door – Análisis PS4

Una encantadora propuesta que combina el estilo Zelda clásico y el desafío Souls.

Me ha encantado que, en tiempos actuales los títulos clásicos de The Legend of Zelda sigan calando en los desarrolladores como Acid Nerve a tal grado que la fórmula es refrescada con mecánicas poco vistas en juegos del género. Tal es el caso de Death’s Door que nos llega de la mano de Devolver Digital y nos ofrece a su manera lo que tanto encanta del título de Nintendo.

Ahora, es importante tener claro es que, si se inspirarán en un juego para crear otro, hay que distinguirse sin arruinar la fórmula con adiciones innecesarias. Death’s Door es una aventura única con un toque de melancolía en su narrativa, con una jugabilidad que nos pone a prueba con el progreso.

La historia cautiva y sorprende

La narrativa de Death’s Door nos pone en los zapatos de un pequeño cuervo novato que como parte de su trabajo como segador de almas debe ingresar al mundo terrenal para llevar las almas de las personas a la hora marcada. A pesar de tener inmortalidad, al ingresar al mundo de los vivos su vida es como la de cualquier mortal, nuestro cuervo protagonista recibe su primer gran encargo consistente en segar un alma de gran importancia, sin embargo, al momento de cumplir con su labor es golpeado por una sombra misteriosa.

Aquí es donde la historia despega, ya que un viejo segador de almas nos pide que lo ayudemos a recolectar las almas de enormes seres de gran importancia que se rehúsan a morir para poder pasar por la Puerta de la Muerte en donde su gran objetivo se encuentra escondido. Sin entrar en mayores detalles, es de agradecerse que el juego no nos abruma con diálogos para explicarnos la naturaleza de este mundo del más allá, yendo directo al grano.

Estamos ante una historia a modo de cuento de hadas, que a pesar de estar ambientada en un mundo lúgubre en donde nos cuestionaremos la vida y la muerte, sabe cómo deleitarnos y motivarnos en conocer su conclusión, con momentos cómicos que no arruinan la seriedad de la aventura.

Su jugabilidad es divertida e impecable con una dificultad en ascenso agradable.

Estamos ante un juego de aventura de RPG ligero, en donde deberemos explorar un único mundo con una perspectiva isométrica 3D. La cámara es fija, aunque tenemos cierta libertad para moverla hacia izquierda o derecha sin cambiar la perspectiva, esta solamente gira en determinados puntos del mapa para mostrarnos a detalle algunas ubicaciones.

Todo el mapa está interconectado, a través de puertas y escaleras que vayamos desbloqueando al resolver los acertijos de entorno y el plataformeo de nuestro avance, en determinadas áreas se activarán puertas que nos llevarán al Cuartel General de la Comisión de Siega (el mundo de los Segadores y una especie de limbo entre la vida y la muerte) que cuenta con una estética en blanco y negro, en donde se irán creando pequeños atajos que nos ayudarán a retomar el progreso explorado.

El combate es lo que lo vuelve especial, ya que entre nuestras habilidades tenemos el tajo de espada normal con cuadrado, un golpe cargado con R2 y con X rodaremos para esquivar. No tenemos la posibilidad de saltar ni hay paredes invisibles, así que podemos caernos de las plataformas en cualquier momento.

Estamos armados con cinco armas distintas, junto con proyectiles de energía que lanzaremos con nuestro arco para poder atacar a distancia. Tenemos libertad en nuestra forma de atacar, según el arma que tengamos disponible. Cada enemigo tiene su patrón de ataque tan distinto que será necesario estudiarlo antes ir a por él de frente.

No tenemos vidas, al inicio solamente tendremos cuatro puntos de vida que son las veces que podemos recibir ataque, estos se pueden rellenar plantando semillas de vida y consumiendo su fruto, al morir volveremos al más reciente punto de control. Quizá, el punto negativo o positivo del título según vuestra óptica, es la ausencia de un mapa mundial, lo cual eleva el reto, por fortuna las áreas a explorar son tan distintas y reducidas que con el paso del tiempo nos aprenderemos el recorrido.

Las batallas contra jefes son lo más, cada jefe al aparecer es presentado con letras grandes en la pantalla, algunos enfrentamientos son la mar de sencillos, mientras que otros son un verdadero desafío, no llegan a sentirse injustos y al derrotarlos se siente una enorme satisfacción por todos los intentos invertidos en conocer sus patrones de ataque y aperturas.

No hay opciones de dificultad, por lo que al iniciar la partida tenemos que a por todo, mas, esto no significa que sea un juego difícil. Al superar la campaña, se abrirá un nuevo modo que nos permitirá desvelar más secretos y eventualmente conseguir el final secreto de Death’s Door. En relación a su trofeo platino, con alegría puedo decir que es asequible y se puede lograr con una simple pasada, aunque en mi opinión vale la pena darle una segunda vuelta.

Gráficamente enamora y en lo musical cumple haciéndonos sentir inmersos.

El juego corre a una resolución de 1080p a 30 fps estable en una PlayStation 4 Slim. Death´s Door encanta con su perspectiva isométrica, su animación 3D es encantadora. Los entornos se diversifican gracias a sus bellos diseños, donde pasaremos por fortalezas imponentes con viento salvaje, así como jardines hermosos que decoran una mansión. Cada ubicación se concatena de excelente manera haciendo que se sienta natural su conexión.

Los diseños de enemigos son tan variados, desde criaturas muy monas hasta seres imponentes, en donde mis sorpresas fue ver una fortaleza andante que al vernos nos ataca con una variedad de formas que me hizo morir varias veces antes de aprenderme su patrón de ataque.

Lo que más me adolezco de este gran juego son los tiempos de carga entre nuevo viaje de vuelta al Cuartel General para comprar mejoras con el excedente de almas, así como al momento de volver de la muerte. Por fortuna, al explorar el mundo no necesita cargar las áreas y todo se ve como un único panorama por explorar, por lo que desde esta perspectiva las pantallas de carga se pueden tolerar.

En lo musical de buena manera ayuda hacernos sentir inmersos con melodías con ese toque lúgubre y misterioso según los biomas que estemos explorando. Sin perder ese aire de encanto bienintencionado.

Por su naturaleza y al ser un juego independiente, el título no cuenta con actuaciones de voz, afortunadamente todos los textos y menús tienen traducción en perfecto español. Por lo que no nos perderemos ningún detalle, asimismo, no podemos modificar el tamaño de los textos, mas, el tamaño es muy bueno y aquellos con poca agudeza visual podrán disfrutarlo sin problema.

Conclusión

Death’s Door es un juego imperdible para aquellos amantes de los juegos de aventura y acción con una capa leve de RPG, su estilo de juego es divertido y desafiante sin llegar al nivel de la frustración. La exploración recompensa la curiosidad, incluso sin mapa rápidamente memorizaremos las áreas. Logra equilibrar el plataformeo con acertijos de entorno y un combate que pone a prueba nuestra pericia.

Su historia es intrigante y satisfactoria con ese toque de cuento de hadas que mola, cuenta con buen contenido pos-juego que nos alienta a seguir jugando. Su rendimiento es muy bueno, musicalmente cumple sin volarnos la cabeza y cuenta con textos en perfecto español.

9

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Cosmocover PR. Se jugó la versión 1.01

Hugh Belmont

Autor madrileño 2.0: Abogado de día, videojugador de noche. Amante de los juegos de plataformas, acertijos, RPG por turnos y un poco más. Iba ser un videojugador profesional, pero me lastimé la rodilla