Undercoders es uno de esos estudios con un largo recorrido en el desarrollo de videojuegos. 2005 ya nos queda bastante lejos y, por aquel entonces, pocos se atrevían siquiera a plantearse desarrollar un videojuego para las consolas de la época. Atrás quedaban los verdaderos pioneros del desarrollo español, como Dinamic Software, ERBE Software o Zigurat, protagonistas de la edad de oro del software español. Sin embargo, cada día estoy más convencido de que estamos viviendo una segunda edad de oro para la industria del videojuego en nuestro país, y Denshattack! es una buena muestra de ello.
El estudio Undercoders sorprendió a todos con Denshattack!. Aunque el juego ya llevaba algún tiempo dejándose ver en diferentes ferias, la verdadera sorpresa llegó cuando se convirtió en uno de los indies más destacados del Summer Game Fest 2026. La publicación de su demo permitió que los jugadores descubrieran una jugabilidad tremendamente adictiva, un apartado musical muy pegadizo y una estética con mucha personalidad. Un cóctel perfecto para convertirse en uno de los títulos más esperados del verano.
Conviértete en la mejor Denshattacker!
En Denshattack! no solo nos encontramos ante un juego de habilidad. Detrás de sus trucos imposibles y su frenético ritmo hay una historia protagonizada por Emi, una joven repartidora de ramen que conocerá a Fernando, un fotógrafo que la acompañará en su objetivo de convertirse en la mejor Denshattacker mientras planta cara a la poderosa corporación Miraido.
Su aventura nos llevará a recorrer un mundo distópico en el que la élite vive aislada bajo enormes cúpulas que purifican el aire, mientras el resto de la población ha reconstruido la sociedad bajo el dominio de diferentes bandas. Aunque la narrativa no eclipsa la jugabilidad, sí aporta el contexto necesario para dar sentido a nuestro viaje y a cada uno de los desafíos que iremos superando.

A lo largo de la aventura nos enfrentaremos a bandas rivales, obtendremos nuevas mejoras y ascenderemos en la clasificación con el objetivo de convertirnos en el mejor maquinista de Japón. Todo ello acompañado por una ambientación que fusiona con mucho acierto el espíritu rebelde del skate con numerosos elementos de la cultura japonesa, dotando al juego de una personalidad propia que resulta difícil de encontrar dentro del género.
Recorriendo Japón sobre raíles
Denshattack! no es uno de esos juegos en los que simplemente avanzamos superando niveles uno tras otro. La aventura nos propone más de cincuenta niveles repartidos en diez regiones, cada una de ellas correspondiente a un capítulo de la historia. Al final de cada región nos espera un imponente jefe final que cambia por completo las reglas del juego y plantea un desafío muy diferente en cuanto a mecánicas al de los niveles convencionales.
Estos enfrentamientos ponen a prueba nuestra habilidad sobre las vías. Para derrotar a cada jefe tendremos que vaciar su barra de vida encadenando trucos, realizando maniobras y aprovechando cada oportunidad para golpearlo. Es una propuesta que aporta variedad al desarrollo de la aventura y que consigue ofrecer un enfoque fresco dentro de una jugabilidad que ya de por sí resulta muy original.
Como Emi, recorreremos todo Japón superando desafíos, obteniendo mejoras y escalando posiciones en la clasificación con el objetivo de convertirnos en la mejor Denshattacker. El rango obtenido al finalizar cada nivel dependerá de distintos factores, como el tiempo empleado, los retos completados, los objetos encontrados y la puntuación conseguida durante el recorrido, lo que invita a repetir las fases para conseguir la máxima valoración.
Pero no todo gira en torno a la acción. Entre nivel y nivel también visitaremos diferentes localizaciones dedicadas al desarrollo de la historia, donde conoceremos a nuevos personajes que se enfrentarán a nosotros o se unirán a nuestro propósito, además de zonas donde podremos mejorar, personalizar o adquirir nuevas locomotoras, cada una con sus propias características y habilidades, ampliando así las posibilidades de juego.

El arte de los trucos en el aire
Sin duda, el apartado más llamativo de Denshattack! es su jugabilidad. Aunque cuenta con una trama que que le da contexto a la aventura, lo que realmente le hizo llamativo desde los primeros tráilers fue su capacidad para captar la atención del jugador a través de sus mecánicas. Velocidad, saltos, loops, combates imposibles y desafíos constantes. Denshattack! reúne todos los ingredientes que buscan los amantes de los retos más exigentes.
Sin embargo, su dificultad nunca llega a resultar frustrante para el jugador con menos experiencia en este tipo de juegos, y ese es uno de los aspectos que más me ha gustado. Superar los niveles no se convierte en una tortura; al contrario, el juego siempre invita a volver para mejorar la puntuación obtenida en cada fase. Esa progresión se recompensa con puntos que podremos invertir en elementos cométicos o en la compra de nuevas máquinas a medida que avanzamos en la aventura. Además, cada una cuenta con sus propias características, por lo que elegir la adecuada puede marcar la diferencia según el tipo de desafío al que nos enfrentemos.
“Superar los niveles no se convierte en una tortura; al contrario, el juego siempre invita a volver para mejorar la puntuación obtenida.”
En lo que respecta a los controles, tengo que reconocer que me sorprendieron muy positivamente. Antes de jugar tenía la sensación de que podrían resultar algo torpes a la hora de encadenar trucos o realizar maniobras sobre las vías. Sin embargo, el resultado final es excelente. Todo ello se apoya en una curva de aprendizaje muy bien medida, que introduce nuevas mecánicas de forma progresiva y consigue que la sensación de mejora sea constante, dando como resultado una experiencia de juego tremendamente fluida y muy satisfactoria.

Audiovisual mente muy llamativo
En el apartado gráfico, Undercoders vuelve a demostrar su buen hacer con un título de gran personalidad, tal y como ya hizo con Koa and the Five Pirates of Mara. En esta ocasión apuesta por una estética anime apoyada en la técnica del cel shading, con personajes y escenarios muy cuidados que encajan a la perfección con la ambientación del juego. Una dirección artística que consigue trasladar parte de la cultura pop japonesa a la pantalla con un estilo visual muy reconocible.
A nivel técnico, el resultado también está a la altura. Durante nuestras partidas la experiencia ha sido prácticamente impecable, sin caídas de rendimiento ni errores que hayan empañado la aventura, algo especialmente meritorio en un juego donde la velocidad y la precisión son fundamentales para disfrutar de su propuesta.
Aunque la guinda del pastel la pone un sobresaliente apartado sonoro. Denshattack! incorpora unos efectos de sonido muy acertados y un doblaje que permite seleccionar entre inglés o japonés, además, la banda sonora brilla con luz propia gracias al trabajo de Tee Lopes, conocido por sus trabajos en Sonic Manía y TMNT Shredder’s Revenge, junto a un elenco de compositores de primer nivel, entre los que encontramos a Ryo Nagamatsu, Richard Jacques o Takenobu Mitsuyoshi. El resultado es una colección de temas con una marcada inspiración japonesa que acompaña a la perfección el ritmo frenético de cada nivel y dota de una identidad única tanto a los recorridos como a los combates contra los jefes finales.
*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido jugado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Undercoders a través de JF Games. Se jugo a la versión de PlayStation 5.

