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Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan

Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan – Análisis PS4

El poder de la amistad puede con todo.

Miro con orgullo que haya juegos que retomen el arte de crear visuales al estilo de la vieja escuela que popularizó Disney en los 80’s. Primero, con juegos como Cuphead y ahora con Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan me he sentido cautivado. El estudio canadiense ManaVoid Entertainment originalmente presentó este título vía Kickstarter el pasado mayo de 2018, desde entonces recibió muchos elogios y una inyección económica que al día de hoy al mirar el título se nota en donde se invirtió la pasta.

Skybound Games junto a ManaVoid Entertainment nos ofrecen un juego que rápidamente engancha a veteranos amantes de los juegos de aventuras con un toque de RPG, así como a casuales curiosos. En esta ocasión analizo Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan versión 1.02, que, a pesar de tener una apariencia infantil y relajada, guarda un fondo que nos invita a la reflexión y nos enseña a cómo lidiar con los problemas a través del diálogo.

La historia es sencilla, pero con mucho sentimiento

La narrativa comienza con el tímido Billy reuniendo fuegos artificiales para el festival de Puerto Estrella. Cuando todos están en su modo celebración, Leviatán despierta de su letargo, enojado por la algarabía de Billy y sus amigos, por lo que enojado decide drenar el color del Mundo de la Imaginación. Convirtiendo a los personajes en monstruosas manifestaciones según sus más profundas inseguridades tóxicas.

El Mundo de la Imaginación es asolada por una maldición, asimismo, el malvado monocromático Leviatán tiene como objetivo hacer que Billy y todo el mundo abandonen su alegría y esperanzas aceptando la realidad desoladora. Por lo que, recae en Billy y sus amigos, viajar por el mundo para avivar los ánimos y restaurar el color, de paso hacer nuevos amigos.

Su jugabilidad es sencilla e intuitiva

Nuestro personaje titular es Billy, equipado con su leal caña de pescar llamado Rodrigo y lo acompaña su fiel canino, juntos viajaremos a distintas islas en su bote, el Friend-Ship (juego de palabras de bote y amistad o en castellano lo veremos como el Mía-Miga), con el objetivo de obtener tres núcleos de colores y utilizarlos para derrotar a Leviatán. En el camino nos encontraremos con criaturas que están abrumadas por la maldición de las emociones negativas.

El estilo de juego es sencillo, estamos ante un plataformero 2.5D con vista aérea, podremos rodar, con nuestra caña Rod podremos dar un golpe y romper cajas, así también, podremos saltar a través de acertijos de entorno sencillos.

Al confrontar a las antes mencionadas criaturas, Billy los ayuda con sus problemas y de paso los recluta para que se unan en nuestra empresa. Entre más amigos reclutemos, más opciones tiene Billy en los enfrentamientos. Los cuales se llevan a cabo en batallas por turnos, sin que haya una chispa de violencia, la estrategia está en resolver todo con las palabras, nuestros compañeros nos brindarán apoyo para afrontar los problemas emocionales que tengamos de frente.

No contamos con una barra de vida, la barra que tenemos es de Moral, venga, los ánimos, si nuestro oponente es demasiado ‘necio’, nuestros ánimos se vendrán abajo y se perderá la confrontación, no hay vidas, así que podemos iniciar nuevamente la confrontación perdida.

Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan nos ofrece una combinación de mecánicas jugables. La principal está en los enfrentamientos verbales, las cuales son batallas por turnos, como lo mencioné con anterioridad, no hay violencia. Nuestro simpático Billy cuenta con un equipo de apoyo para poder dialogas con el oponente y dar todo el apoyo emocional necesario para superar el problema.

Al momento de poder invocar a los amigos, tendremos tres componentes coloridos, los cuales se rellenarán de acuerdo a las criaturas que reclutemos. Cada amigo de Billy cuenta con acceso a tres símbolos distintos de apoyo.

Una vez que seleccionamos a las criaturas de apoyo para el turno, tendremos que completar de forma exitosa una serie de mini-juegos para determinar el éxito del ‘ataque’ o ¿argumento? Si los símbolos que hayamos elegido de nuestros compañeros coinciden con los del rival, nuestro oponente recuperará el color. Una vez que sus símbolos recuperen el color termina la confrontación.

Lo anterior podría leerse un poco complicado, creedme, es divertido y le agrega dinamismo a la aventura. Conforme avancemos obtendremos mejoras que incrementarán los espacios de criaturas de apoyo a la vez. Agregando que las batallas se mantienen interesantes según progresemos en nuestra empresa con pequeños giros curiosos. Un detalle incómodo es que ya seleccionado el amigo que nos apoyará, no podremos cancelarlo, incluso si fue por accidente.

Cuando desembarquemos en las islas, Billy tendrá que resolver acertijos de entorno para poder avanzar, ya sea presionando un botón, accionando una palanca, por mencionar algunos. Al final del día todo se cohesiona de excelente manera. Rainbow Billy es una gema oculta que engancha gracias a su buen equilibrio en la dificultad, que en ningún momento se vuelve injusta o imposible.

Los minijuegos son una verdadera sorpresa, que rumbo al final elevan su dificultad. Sin embargo, si nuestra velocidad de reacción no es la mejor, tenemos la posibilidad de ajustar la dificultad en el menú en cualquier momento. También, hay una mecánica de pesca en donde con ayuda de Rodrigo podremos extraer peces o cosas del fondo del mar, ya que la amistad se enriquece ofreciendo regalos a los amigos, y no solo escuchando sus problemas.

Gráficamente es una belleza sin importar donde miremos.

Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan cuenta con un estilo de arte fuertemente inspirado en los dibujos animados actuales, que inevitablemente nos recordará lo visto en juegos como Cuphead. Los diseños de personajes son en 2D, mientras que sus entornos tienen una profundidad 3D que realmente luce muy guay. Asimismo, cuenta con pequeñas cinemáticas animadas en 2D que se presentan con el progreso de la narrativa.

Un detalle a destacar es que la cámara es fija cuando estemos explorando las islas. Más, según encontremos secretos, la cámara girará en automático para darnos una mejor perspectiva. Los desarrolladores adicionaron opciones de accesibilidad para aquellos disléxicos.

El juego corre a 30 fotogramas por segundo a una resolución de 1080p en una PlayStation 4 Slim, todo el tiempo se mantiene estable, salvo en momentos puntuales en que hay un retardo o tirón en los fps. Al final del día no afectan la experiencia, mas, son notables.

En lo musical cumple bien sin destacar.

El juego no cuenta con actuaciones de voz, aunque si cuenta con una especie de balbuceos para algunos de los personajes con quienes dialoguemos. Los textos cuentan con traducción en castellano con una excelente adaptación a nuestra región española, ¡olé! En muchas ocasiones, solté carcajadas por las ocurrencias de nuestros personajes por el uso de un lenguaje bastante cotidiano y cómico.

Las melodías que escucharemos son sencillas, que logran reflejar la alegría del Mundo de la Imaginación en donde habita Billy y sus amigos, cambiando a canciones con un tono de desesperación y tristeza, esto acorde a los sentimientos negativos que ha liberado Leviatán sobre los amigos de Billy. Los temas que escuchemos durante las confrontaciones son agradables sin llegar a sentirse pegajosas u odiosas.

Conclusión

Rainbow Billy: The Curse of the Leviathan es un divertido y bello juego plataformero 2.5D que nos lleva a un mundo donde todo se resuelve con el poder del dialogo y la amistad. Cuenta una variada jugabilidad que lo nutre de dinamismo. Sus personajes, así como el protagonista son carismáticos y entrañables.

Su historia puede parecer superficial, mas, en el fondo nos enseña que todos podemos pasar por malos momentos, en donde debemos aprender qué responder a través del dialogo para apoyar a nuestros semejantes cuando pasan por un momento de emociones negativas, y donde decir: ¡ánimo!, jamás es suficiente.

El juego cuenta con una saludable capa de coleccionables que le aportan más horas de juego a las ya fácilmente invertibles 13 a 15 horas de la historia principal. Su estilo de arte es lo más y pega directamente en el corazón. Cuenta con una excelente traducción y adaptación al castellano.

Nota: 9/10

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Heaven Media.

Hugh Belmont

Autor madrileño 2.0: Abogado de día, videojugador de noche. Amante de los juegos de plataformas, acertijos, RPG por turnos y un poco más. Iba ser un videojugador profesional, pero me lastimé la rodilla