PowerUps

Spacebase Startopia – Análisis PS4 (PS5)

Spacebase Startopia

Un interesante simulador de gestión espacial

Dentro del género de simuladores de gestión podemos encontrar cantidad de tipos, de hospitales, de parques de atracciones, zoológicos, de prisiones… prácticamente de todo pero, pocos habíamos visto, al menos desde hace no mucho tiempo, un simulador de bases espaciales. Recientemente, Kalipso Media, una de las editoras más distinguidas en el género RTS y tyccon, lanzaba al mercado Spacebase Startopia, el nuevo título del estudio Realmforge Studios, que los seguidores del género reconocerán gracias al clásico de culto, Startopia, lanzado en 2001 para PC por Eidos Interactive, y que vuelve cargado de novedades gráficas y jugables para deleitar a los fans del género. Veamos que tal le ha sentado este lavado de cara a este clásico que entre otras cosas ofrece muchas horas de juego y diversión.


¿Qué es Spacebase Startopia?

Spacebase Startopia se trata de un simulador de gestión o tyccon con pinceladas de RTS, en el que gestionaremos una estación espacial con forma de Donut, la cual recibirá la visita de gran cantidad de alienígenas de todas las razas y colores que, entre otras cosas, buscan pasar un rato de entretenimientos varios. Para ello, tendremos que estar atentos a cantidad de detalles, construyendo todas las comodidades para que estos visitantes se lo pasen bomba y se vayan de la misma, tras dejarnos su energía, con un buen sabor de boca. Básicamente esta se trata de la trama de esta aventura, dejar satisfechos a los visitantes poniendo todo de nuestra parte para que así sea.

Despacito y con buena letra

A priori, Spacebase Startopia dispone de dos modos de juego, modo de un solo jugador y multijugador. En el modo individual nos encontraremos tendremos tres opciones, el tutorial, el cual explicamos a continuación, el modo campaña, compuesto por diez niveles y finalmente el juego libre, donde podemos personalizar la partida con distintos ajustes de juego en incluso añadir bots contra los que competir.

Los tutoriales introductorios al sistema de juego son bastante recomendables antes de empezar a jugar al modo campaña. Aquí nos explican las mecánicas básicas de juego, tales como el funcionamiento de las cubiertas, las construcciones, como contratar a los trabajadores, cuales son las necesidades básicas de los visitantes o cómo funciona el sistema de combate y algún caso práctico donde poner todo lo aprendido en práctica. Algo demasiado por encima porque, cuando nos decidamos comenzar con el modo campaña, nos daremos cuenta de que casi no entendemos nada y que existen muchísimas más funciones y posibilidades de las que creíamos tras el tutorial. Estas las tendremos que ir descubriendo prácticamente nosotros solos a través de las misiones de la campaña, ya que únicamente contaremos con algunas indicaciones de VAL, una sarcástica I.A. que nos acompañará en todo momento en el juego.

Una vez superados los tutoriales básicos, pasaremos a las misiones de campaña. A partir de aquí no tendremos tanta ayuda como en el tutorial y antes que nada deberemos de seleccionar el nivel de dificultad que deseemos. Tenemos tres para elegir: Cadete, Normal y Almirante, y se diferenciarán en varios parámetros como las bonificaciones de energía por salas y usadas, por tecnología desbloqueada, por el número de difusibles iniciales y las probabilidades de que los visitantes de la base dejen una valoración positiva o, negativa, tras la visita, entre otras cosas.

Por otro lado también tenemos el modo multijugador. En este modo podremos jugar contra otros jugadores, tanto en partidas públicas o privadas, en tres modos distintos: partida rápida, campaña o juego libre. En general estos modos son exactamente iguales que en los modos individuales salvo con la excepción que jugamos con otros jugadores, en el mismo equipo o en diferentes. Esto como opción de más queda perfecto, pero en la práctica, tras varios intentos de conectarme con otros jugadores en alguna partida pública terminé por desistir.

Gestiona tu Spacebase como puedas

Ya sabemos que nuestra base espacial será el objetivo de cientos de alienígenas que buscan diversión en el espacio pero, ¿Qué tendremos que hacer para que lleven una buena impresión de la misma y nos dejen su energía a cambio? El jugador, tendrá que procurar gestionar las tres cubiertas de la mejor manera, priorizando los recursos más necesarios y demandados por los visitantes. Estas tres cubiertas son la inferior, diversión o de ocio y la biológica, en donde se realizan actividades distintas para el mantenimiento de la base. Cada cubierta está dividida en diez sectores, separados por compuertas, que básicamente sirven para tener más espacio donde construir. Todo esto básicamente solo nos indica una cosa y, es que tendremos que estar moviéndonos de aquí para allá constantemente si lo que queremos es contentar a nuestros visitantes a cambio de su energía.

Lógicamente, para el sostenimiento de la base tendremos construir una serie de servicios específicos de cada cubierta. En la cubierta inferior es donde recibiremos a los nuevos visitantes. Aquí ofreceremos los servicios básicos: limpieza, servicios de salud, reciclaje, almacenamiento, seguridad… todo lo necesario para que la base se sustente por sus propios medios. Sin embargo, cada construcción requiere una cantidad de energía, así como su sostenimiento ya que requiere un recurso específico para que siga funcionando. Es por ello el que necesitaremos estar atentos a que tipo de recursos necesitan y cosecharlos en la cubierta biológica. Por otro lado tenemos la cubierta de diversión o de ocio. Aquí es donde los alienígenas visitantes van a dejar su energía tras un rato de diversión en nuestra estación. En esta cubierta se pueden construir desde discotecas, hasta atracciones, pasando por hoteles de cápsulas de sueño donde pueden pasar un rato descansando e incluso, saciar las ansias de los más ludópatas en loterías de cajas de botín entre otros. Finalmente, la cubierta biológica, además de tratarse de un lugar donde los visitantes pueden pasar un rato en contacto con la naturaleza lo más cercano al bioma de su planeta natal, también se recolectan los recursos necesarios para el sostenimiento de la base, tales como oxígeno, minerales, medicinas, etc.

De todos estos detalles y de nuestra buena gestión de nuestra base, dependerán las valoraciones de los visitantes, esto hará que se genere prestigio, repercutiendo en que recibamos clientes más exigentes. Estos detalles los podremos seguir más a fondo desde el menú de valoración. Aquí los visitantes opinan sobre nuestra estación, desde los puntos positivos hasta los negativos, así podemos estar pendientes en que tipo de carencias tiene nuestra base y como subsanarlas. Por ejemplo, si un visitante se queja de la calidad del aire, la forma de remediarlo será construir nuevos filtros de aire.

La cosa se complica: eventos aleatorios

Pero no todo es tan fácil. Durante las partidas se generarán una serie de eventos aleatorios, desde necesidades de nuestros visitantes, hasta la visita de alienígenas enfermos o intentos de atentados de organizaciones terroristas o piratas espaciales. Aquí es donde la cosa se complica, ya que deberemos estar atentos evitando que ocurra lo peor, ya sea buscando bombas de basura, dándole prioridad al enfermo para evitar nuevos contagios o lo que es peor, la muerte de un visitante en nuestra base, o fabricando mechas con los que eliminar las amenazas que intentarán destruir nuestra base. En este caso, tendremos que usar la Interfaz C.U.L.O. la cual activa el sistema de combate y desde donde podremos controlar nuestros elementos de defensa como drones y mechas contra los enemigos. Una mecánica que me terminaba de parecer más simbólica que funcional en el juego por su simpleza.

En lo referente a lo jugable vuelvo manifestar que, en consolas, no se trata de un género de lo más práctico a los que jugar, al menos si los juegas con un gamepad. Sí que en ocasiones podemos encontrar algunos que se adaptan bastante bien a los controles del gamepad pero, en Spacebase Startopia, reconozco que no ha sido una de mis mejores experiencias. El juego, contiene una gran cantidad de combinaciones de botones para realizar acciones, entrar en menús, seleccionar opciones, cambiar entre los diferentes niveles, activar el interfaz de combate… una cantidad de acciones que, llegado el caso, pueden terminar por abrumarnos teniendo que estar apoyándonos constantemente con el menú de ayuda. Al menos esa fue la sensación que experimenté y que, con el uso de un teclado y ratón, seguramente hubiese mejorado la experiencia de juego accediendo a los menús más cómodamente.

Estética agradable pero sin sorprender

En cuanto a lo estético, no tuve la oportunidad de jugar al juego original, simplemente he podido ver algunos vídeos y gameplays de la versión original y bueno, tengo que decir que en el aspecto estético ha mejorado bastante. Se han rediseñado todos los elementos del juego, desde las estructuras hasta los alienígenas, así como las animaciones y la orientación de la cámara, adaptada a la estructura circular de la base espacial y que en ocasiones he tenido una pequeña riña con ella debido a los controles.

En esta ocasión analizamos la versión de PlayStation 4, con lo que la mejora gráfica sea más que evidente respecto al título original. Sin embargo, no es algo muy a tener en cuenta, ya que gráficamente no se trata de un juego que requiera de un gran potencial gráfico, me han sorprendido en su rendimiento las descaradas bajadas de frames que se experimentan cuando tenemos nuestra base repleta de elementos. Algo bastante incómodo que junto a al complicado control de la cámara, al que no terminaba de acostumbrarme desde el gamepad, hacía de los desplazamientos por la base algo bastante incómodos.

En el apartado sonoro, tenemos la voz de la simpática VAL, la IA que nos acompaña en todo momento y que, en ocasiones adereza la partida con sus sarcásticos comentarios llenos de humor. Un acompañamiento a la banda sonora que en general se muestra repetitiva y unos efectos sonoros que acompañan este apartado que pasa prácticamente desapercibido.


Conclusión

Spacebase Startopia no se trata del mejor simulador de gestión que podríamos encontrar en el mercado, carencias como en el apartado técnico, el solitario multijugador, o la poca profundidad de algunas de sus mecánicas, hacen que el título Realmforge Studios se quede algo lejos de los grandes del género. Sin embargo, tengo que decir estamos ante un título con una identidad propia y que, cuando terminas de entender todas sus mecánicas se convierte en un título interesante y entretenido que, en ocasiones nos pondrá al límite de nuestras habilidades de gestión. Un lugar en donde puedes pasar horas delante del monitor sin que te des cuenta mientras vas creando, a tu gusto, un lugar de ensueño para ti y tus visitantes. 

Nota: 6,5/10

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Koch Media.

Salir de la versión móvil