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Star Ocean: The Divine Force – Análisis Xbox Series X|S

El océano de estrellas nos aguarda.

Es bastante curioso como, a pesar de tener tan poco tiempo, mi género favorito en los videojuegos sigue siendo los RPG. Me resultaría bastante difícil decir la razón exacta, porque como todo ser humano, me cuesta bastante explicar cualquiera de mis pensamientos o sentimientos, pero sí que tengo claro que, aunque pasen los años, esto continuará así. La ausencia de horas propia del paso del tiempo nunca conseguirán que abandone esta clase de títulos, en los cuáles la gran cantidad de horas que dura termina siendo una de sus características más reconocibles.

Existen muchas franquicias desconocidas dentro del género JRPG, y es que aunque muchos títulos hayan conseguido superar este anonimato que parecen tener los juegos de este tipo, otros acaban quedando en el total olvido. Muchas sagas sufren o han sufrido de esto, y es que solo tenemos que mirar a franquicias como Shin Megami Tensei, la cual era prácticamente desconocida entre el público general hasta que Persona 5 se convirtió en un rotundo éxito. Por supuesto, hay muchos más ejemplos, y hoy vamos a analizar un videojuego que podríamos incluir en esta categoría, y es que la franquicia Star Ocean lleva mucho tiempo pasando bajo el radar del público general.

Si ya entramos en el terreno personal, yo tampoco había jugado hasta ahora ningún juego de la franquicia, es más, apenas había escuchado nada sobre esta, es decir, que era completamente desconocida para mi. Por ello, y viendo los tráiler de este «The Divine Force» decidí que era buen momento para introducirme en otra franquicia de esas que podemos denominar como «come horas». A continuación analizaremos Star Ocean: The Divine Force, la última entrega de una franquicia de JRPG que ha pasado bajo el radar del público general, pero que lleva tiempo enamorando a los más afines del género.

Una historia interesante con personajes muy carismáticos

Si hay una pieza que es fundamental en un JRPG esa es la trama y sus personajes. Cierto es que cuando eres un fanático de este género lo normal es llegar a dejar la historia de lado y terminar centrándote en misiones secundarias que encuentres por el mapa, pero todo eso necesita un hilo conductor. Si no cuentas con una historia bien construida, con personajes interesantes, y que termine llevando a algún lado, terminarás teniendo la sensación de que lo que haces no vale nada, es decir, que nada llega a ninguna parte.

Por suerte, raro es el JRPG que tiene una mala historia (precisamente por lo que hemos explicado antes), y este título, por suerte, cumple con el estándar trayéndonos una trama interesante, con un buen punto de partida, y con personajes bastante bien construidos. No es la mejor historia que he visto en el género, pero tampoco lo pretende, siendo completamente fiel a su papel y su estilo, entregándonos un producto, a nivel narrativa, bastante bueno y que consigue incluso emocionar en algunos momentos.

Donde si es necesario que nos quitemos el sombrero es cuando hablamos de la ambientación del juego, y es que resulta sublime. Considerando que estamos ante un título que intenta apostar más por esto que incluso por la historia, no creo que sea correcto revelar nada sobre la ambientación del juego (aunque podéis verla venir si miráis algún tráiler o incluso la portada del juego), pero sí os diré que ha conseguido sorprenderme incluso sabiendo por donde iban los tiros. Está claro que no es nada del otro mundo, pero sí que termina siendo un gran pilar del juego, además de la base sobre la que se construye su mundo.

Un sistema de combate interesante que puede recordar al de otros grandes del género

Entre los JRPG hay dos vertientes muy claras si hablamos del combate de estos juegos, y es que probablemente los más clásicos sean aquellos que apuestan por el combate por turnos, al estilo de títulos tan grandes como los Final Fantasy (los clásicos) o Golden Sun, aunque este no es el único tipo de combate que encontramos. El otro tipo de combate, como ya habréis podido adivinar, es el que es en tiempo real, al estilo de grandes sagas como Kingdom Hearts o Xenoblade Chronicles, siendo que el combate de Star Ocean: The Divine Force termina por parecerse al sistema jugable del último mencionado, es decir, el JRPG exclusivo de consolas de Nintendo.

Por supuesto no es exactamente igual, y en ningún momento estoy diciendo que pueda ser un plagio, porque en absoluto lo es, pero sí que si habéis jugado alguno de los títulos de la franquicia de Monolith, encontraréis en este Star Ocean que puede resultar similar. En esencia, estamos hablando de un combate en tiempo real, pero que también incluye elementos que hacen que recuerde a los combates por turnos. Esto hace que, a pesar de ser en tiempo real, estemos hablando de un combate mucho más lento e incluso táctico, lo que hace que, dependiendo del tipo de jugar que seas, puede ser un punto a favor o un punto en contra.

Eso sí, independientemente de si te gustan los combates tácticos o aquellos que son más rápidos y ágiles, estamos hablando de un combate que nos ofrece muchas posibilidades, no solo porque nos permite controlar directamente a todos los personajes que llevemos en el grupo, sino porque también los ataques que tenemos disponibles resultan ser muy variados.

Gráficamente luces y sombras

Ahora es necesario que hablemos de los gráficos, y es que estamos hablando de un título que resulta ser una maravilla en este apartado, no por lo técnico, sino más bien por lo artístico. Puede que no estemos ante un videojuego fotorrealista, y es verdad que técnicamente podría verse mucho mejor, especialmente en la nueva generación (donde nosotros lo hemos jugado), pero la ambientación de su mundo, junto con un diseño artístico prácticamente perfecto hacen que no nos fijemos mucho en sus deficiencias técnicas.

Esta calidad se debe, principalmente, y como ya hemos dicho, a la ambientación del título, la cual consigue dejarnos con la boca abierta cada cierto tiempo, aunque también podemos decir que los diseños de los personajes destacan por lo imaginativos y bien hechos que están. De nuevo, esto no tiene que ver con su calidad técnica, sino más bien por su calidad artística, la cual impregna todo un título que destaca especialmente en este aspecto.

Eso sí, es necesario avisar de que, al menos en la versión que nosotros hemos probado, hay diversos problemas de rendimiento, los cuales no afean del todo la experiencia, pero que si pueden llegar a molestar.

Una banda sonora digna de ser escuchada en todos los planetas

Hay muchas cosas en el mundo que son difíciles de ver, pero en este caso vamos a destacar lo difícil que es de encontrar un JRPG con mala banda sonora. Habrá algunos en los que esta no sea apoteósica, y simplemente esté bien (como es este caso), pero es prácticamente imposible encontrar un título del género que no lo haga bien en este aspecto, y Star Ocean: The Divine Force no es una excepción.

No destaca por este apartado, pero cumple su cometido con creces, entregándonos, incluso, alguna que otra pieza que recordaremos durante un tiempo, algo que es bastante digno de señalar.

Conclusión

Star Ocean: The Divine Force es un JRPG muy bien construido, con una trama interesante, personajes carismáticos, un combate muy bien pensado y un diseño artístico que consigue enamorar. Tiene problemas sí, especialmente relacionados con los apartados más técnicos, concretamente con un apartado gráfico que no cumple muchos de los estándares actuales y ciertos problemas de rendimiento que pueden conseguir molestar. Aún así, el balance es claramente positivo, siendo un JRPG que no usaremos como referencia, pero que siempre recordaremos por su calidad.

8

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de PLAION.

Aarón Márquez

Desarrollador aspirante y videojugador empedernido. Me encanta compartir mi opinión sobre los juegos a los que dedico mi tiempo.