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Total War Saga: Troy -Análisis PC (Epic Store)

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Total War Saga: Troy

Yo siempre he sido muy fan de este tipo de juegos. Darle al coco, pensar bien tu próximo movimiento y no jugar por jugar. Un reto, un desafío. Pero no sé por qué me desvincule bastante de este género, hasta que llegó a la redacción de PowerUps una copia de Total War Saga: Troy, siendo mi vuelta al género por todo lo alto.

Sé que Total War es una saga muy querida. Con un fanbase enorme el cual disfruta de cada título que sale de The Creative Assembly. Distribuido por Sega, esta saga lleva veinte años en el mundo de los videojuegos. Así que, os podréis imaginar. Han tocado todos los palos: Japón feudal, época medieval, Napoleón, Roma, incluso Warhammer. En este caso, el título nos permite protagonizar una de las batallas más épicas de toda la historia y del cine: la batalla de Troya. Así que agarraos fuerte, que vienen curvas.

Narrativa a la altura de su historia

Ya sabéis que me gusta empezar hablando por la historia y creedme, la historia de Total War Saga: Troy te implica y maravilla desde el primer minuto.

El juego cuenta con el mejor de los escenarios para narrar: la batalla de Troya. ¿Quién no conoce el famoso caballo de Troya? Teniendo en cuenta esto, el título lo tiene difícil para aburrirte. Desde el principio, Total War Saga: Troy da a elegir entre distintos personajes. Todos ellos tienen distintas características, forma de luchar, ubicación y gameplay. Pero lo que viene a cuento en esta sección, es que también tienen historias distintas. Relatos y objetivos de cómo desempeñaron su papel en la batalla de Troya. Aquiles, Agamenón, Sarpedon, Hector o el propio Paris, son algunos de los personajes que podremos elegir para nuestra campaña.

Cada uno tiene sus objetivos, los cuales pueden pasar desde conquistar varias ciudades, eliminar una facción del mapa o reclutar personajes importantes para la historia. Como hacía bastante tiempo que no jugaba a nada del estilo, el título me recomendó empezar con la campaña de Agamenón, que en teoría es la más sencilla y, aun así, perdí en varias ocasiones.

La historia que cuenta Total War Saga: Troy no solo pasa por la conquista de ciudades u objetivos específicos, también entra a jugar la toma de decisiones. Tu mujer te engaña con tu primo y toca decidir ¿matas a uno o ambos? Si matas a tu primo, las consecuencias serán diferente que si matas a ambos. Todo repercute en tu población y en la relación con las distintas facciones porque, no estamos solos en el inmenso mapa que nos proporciona este juego. Las facciones pueden ver como un acto de debilidad ciertas acciones y, declararnos la guerra.

Atractivo sistema de toma de decisiones

La historia nos guiará, mostrándonos el camino a recorrer (o arrasar). Es entonces cuando aprenderemos como funciona este título. Y es aquí donde quiero hablar de las ciudades, la población y las provincias.

El mapa se divide en provincias, que son un conjunto de ciudades, cada una con un territorio claramente marcado. Si tenemos todas las ciudades que conforman la provincia, esta será nuestra. De esta manera, podremos poner en marcha decretos para todas las ciudades. Estos hacen que generen más recursos, felicidad o beneficios de turnos.

En las ciudades podemos ver los recursos que nos proporciona una en concreto. Estos recursos están determinados por el tipo de asentamiento, que puede ser de piedra, madera, bronce, agrario o de oro. Cada cual tiene sus propios edificios para la producción de recursos y militar. Todos menos las capitales, que tienen sus edificios específicos que aportan extras bastante interesantes.

La población es un tanto… irritable. He estado a punto de perder varias veces la partida por la población, y no es broma. No estaba familiarizado con este recurso, eso y que llevo tiempo sin jugar a juegos de estrategia. La población tiene tres factores: influencia, felicidad y crecimiento.

  • El crecimiento te permite subir antes los edificios de nivel y aumenta la producción.
  • La felicidad también aumenta la producción y, además, si la felicidad está en -80 puede ser que se revele. Lo que hace que formen un ejército de milicia para molestar.
  • La influencia es la notoriedad que tengas en la provincia donde se encuentra la ciudad. Esta determina algunas cosas en edificios específicos y la felicidad.

Papel fundamental de la diplomacia

¿Qué tema podemos tocar ahora? habiendo hablado de las ciudades, quizás podríamos hablar ahora de la diplomacia, ¿sí? Pues venga.

La diplomacia. Tardé unos cuantos turnos en darme cuenta de la importancia que tiene en este juego. La relación que tengamos con las demás facciones tiene una relación muy importante en nuestra experiencia de juego. En algunos títulos, la diplomacia o la negociación son mecánicas que pueden ser ignoradas por completo y ganar la partida con tan solo fuerza bruta. Pero aquí no. Si te llevas mal con el vecino, te costará más llegar a tu destino.

Nuestro objetivo es (dependiendo de la facción que elijas para comenzar), vencer en la batalla de Troya. Pero este proceso se puede dar más lento o más rápido dependiendo de con cuantas facciones nos estemos partiendo la cara. Aunque aquí tengo una queja importante. Al principio, por miedo a cagarla, no quería meterme en guerra con nadie, por lo que no atacaba. Pero algunas facciones, sin hacer yo nada, solo por mi actitud pasiva, me declaraban la guerra. Y las facciones que me habían declarado la guerra, turnos más tarde me pedían la paz, incluso agregando recursos para que esta se lleve a cabo. Creo que, si quisieron darle un toque bipolar a la IA, lo han conseguido, porque te deja con el culo torcido en este aspecto.

Con la diplomacia, la cual tiene un botón para ella solita en la parte superior izquierda de la pantalla, no solo podremos declarar la guerra o la paz. También podremos pedir que se nos unan a una guerra, establecer una relación comercial, intercambio de territorios, y sobre todo, una que me pareció muy interesante: pedir que sean nuestros vasallos. Para que esto ocurra, se debe de dar una serie de condiciones, como que seamos más fuerte que la facción a la que se lo estamos proponiendo, nuestra influencia y demás factores. Esto nos da el beneficio de que la facción avasallada, nos entregará una cierta cantidad de recursos en cada turno como ofrenda. Además, nuestros objetivos bélicos serán los suyos. Aunque nosotros también tenemos que cumplir y defender a esta facción de posibles agresiones.

La diplomacia también sirve para mejorar la relación con una facción en específico. ¿Por qué lo comento? Porque las facciones se molestan como la tóxica de tu ex. Si hacemos tratos con una facción con la cual no se llevan bien, nos restará puntos de amistad, incluso llegando a ponernos en negativo. Por eso de vez en cuando, un trueque, un regalito con cierta facción o una declaración de guerra es importante para dejar las cosas claras.

Un nivel de detalle asombroso

Y llegó el momento de mi parte favorita: ¡la guerra! No en serio, las batallas en Total War Saga: Troy son bestiales. No sé cómo hacen para que se vean uno y cada uno de los soldados, con sus armaduras, sus facciones y que no explote el ordenador. El nivel de detalle es asombroso. Y con este nivel de detalle, es con el que disfrutamos de la lucha que tienen nuestras tropas, con las tropas enemigas. El título quiere que sintamos la crudeza y la fuerza de cada golpe. Incluso cuando nuestro ejército está en marcha y acercamos la cámara, esta tiembla por el paso de las tropas.

A mí me ha dejado maravillado ver como una lluvia de flechas impacta o rebotan en las armaduras enemigas. Para todo aquel que le guste los juegos de estrategia, es una gozada. Pero eso está bien cuando las flechas no van dirigidas a tus tropas. La IA de Total War Saga: Troy no está nada mal dentro del ámbito de la batalla. Sí le pediría un poco más de dificultad, ya que en ciertas ocasiones he podido ganar a un ejército grande con uno pequeño y una estrategia no muy elaborada. Aun así, esto no siempre es así y depende de muchos factores.

Carga: A la hora de batallar debemos tener en cuenta algunas medidas de las que se componen nuestras tropas. Por ejemplo, nuestros guerreros tienen una barra blanca que mide la “carga”. La carga es lo que hace que nuestras tropas aguantan firmes en el sitio. Si el enemigo viene en marcha, los soldados se estrellarán contra los nuestros y habrá una disminución de la carga en ambas tropas. Si te atacan por un flanco, el medidor de carga baja notablemente y cuando este llega a un 10% más o menos, nuestros soldados se retiran, con lo que perdemos terreno.

Salud: Aquí no hay mucho que explicar aparte de dos cositas. Como podéis imaginar, la salud determina cuantos puntos de vida tiene nuestras tropas. Si llegan a cero, mueren, así de sencillo. Aunque puede que antes de que lleguen a cero, nuestros soldados huyan, que no es lo mismo que retirarse. La diferencia es que, si se retiran, pueden reagruparse y volver a la batalla. Si huyen, salen del mapa para no volver.

Moral: La moral puede venir determinada por nuestro héroe (en mi caso Agamenón), por las acciones que hemos realizado antes de la batalla y demás factores. Este medidor hace que nuestras tropas aguanten más, la carga baje menos y den todo de sí. Es conveniente tener una buena moral a la hora de enfrentarse al enemigo. Incluso si rezamos a Ares, éste nos dará un tributo en el que las tropas enemigas sufrirán de moral baja.

Munición: Simplemente es la munición de la que disponen las unidades que tienen la capacidad de atacar a distancia. Una vez se agote, pueden atacar cuerpo a cuerpo, aunque no sea muy eficaz.

Resistencia: Este recurso es importante a la hora de mandar nuestras tropas contra la muralla de escudos enemiga. Mide lo cansados que están nuestros guerreros. Cuanto más cansados, menos veloces son.

Estrategia al más puro estilo Total War

Todo esto es determinante a la hora de ganar una batalla. Incluso si tus tropas son más débiles, teniendo estas métricas más elevadas que el oponente, puede ser que nos haga ganar la batalla.

Además de todas estas estadísticas, también debemos tener en cuenta el posicionamiento de cada una de las tropas. Hay algunas que son más fuertes contra unas que contra otras. Enfrentarlas contra la tropa correcta o hacer que estas aguanten la embestida hasta que puedan llegar las que de verdad puedan contra el enemigo. Siempre podremos posicionar nuestras tropas antes de la batalla como más nos convenga. Si con unos arqueros atrás de las tropas más débiles para ayudarles o escondiendo a otras en el bosque, ya que el terreno no en pocas ocasiones nos ayudará a ganar o nos hará perder la batalla. Un terreno elevado les da más carga a nuestras tropas, mientras que el barro ralentiza a las más pesadas. El bosque las oculta y la niebla minimiza el rango de visión de las tropas a distancia.

Todo ello hay que tenerlo en cuenta. Como veis, hay que estar pendiente de muchos factores, y eso es lo que me gusta de Total War Saga: Troy. Al principio, si no estás acostumbrado, puede que se te haga un poco cuesta arriba, nunca mejor dicho, pero poco a poco irás pillando el ritmo. Y como he dicho antes, siempre puedes empezar con una campaña como la de Agamenón. Y hablando de Agamenón, los héroes son muy importantes a la hora de ganar una batalla.

Los héroes son los que encabezan la batalla. Primero reclutaremos al héroe y luego, él reclutará a las distintas tropas que queramos. El héroe es quizás y siempre dependiendo de la situación, la tropa más poderosa que tenemos. Este dispone de una gran cantidad de vida y ataque, pudiendo liquidar dos o tres tropas él sólo. Además, dispone de un medidor de rabia que se rellena a medida que va combatiendo. Esta rabia la podemos utilizar y gastar en diferentes habilidades que el héroe pueda tener como más velocidad, más ataque, más armadura, etc. Estas habilidades pueden ser para él solamente o en área, afectando así a las tropas cercanas. Además, el héroe no solo puede proporcionar habilidades a nuestro ejército, si no que, si este está cerca de nuestras tropas, verán su moral incrementada.

Un soldado para cada rey

Los hay además de todo tipo:

  • Defensores: estos héroes se sienten más cómodos protegiendo un asentamiento o ciudad.
  • Señores de la guerra: como podéis imaginar, este tipo de héroe quiere sangre y arrasar con todo. Su moral se ve incrementada cuando su principal oficio es la guerra
  • Arqueros – escaramuzero: son aquellos que al igual que los señores de la guerra, les gusta la batalla, pero disfrutan más de una lucha a distancia.

Depende del tipo, como he dicho justo aquí arriba, su moral se verá incrementada o disminuirá dependiendo de las acciones que cometa. Pero también podrán ganar bonificaciones si ganan batallas. Un defensor, al defender un asentamiento, puede ganar un plus de velocidad en campaña (mapa del juego) o en batalla. Poco a poco, si lo hacemos bien, podremos formar héroes fuertes y capaces de vencer a los troyanos.

Os he contado sobre los reclutamientos, os he contado sobre las condiciones en batalla, las batallas y los héroes. Creo que toca hablar sobre los tipos de batallas a los que nos vamos a ver sometidos.

La típica batalla que podemos encontrar, es la de dos tropas que se encuentran en algún lugar del mapa. Pero para mí, las interesantes son los asedios. Cuando nuestras tropas llegan a un asentamiento y lo asediamos. Cortaremos todas sus vías de suministros, además de impedirle reclutar héroes o tropa alguna. Además, no podrán salir, por lo que la guarnición (ejército por defecto de un asentamiento) verá como su salud baja poco a poco. Por eso, si es en nuestro caso, podemos esperar ayuda o atacar de inmediato. Al menos desde mi punto de vista, no es recomendable esperar demasiado porque luego nos quedarán unas tropas que no tendrán ganas ni de ir a por el pan.

Los asedios principalmente se distinguen entre dos tipos: amurallados y no amurallados. Los amurallados son todos aquellos asentamientos que disponen de una muralla con torres y varias puertas. En el momento que nos acercamos a alguno con la intención de atacar, en el botón de asedio, podremos crear arietes o un caballo de Troya siempre y cuando lo tengamos desbloqueado. Esto nos permite echar la puerta abajo en caso de que no quieran recibirnos con amabilidad.

Estas batallas se ganan llegando al punto de captura. Si nuestras tropas están ahí un tiempo determinado, el enemigo empezará a perder puntos de captura y en el momento que llegue a cero, habremos ganado. Aunque claro, siempre está la vieja confiable de aniquilar todo su ejército y no dejar a nadie con vida (mi favorita).

Gran variedad de recursos

Para ganar estas batallas, a parte de los héroes, un papel fundamental también lo juegan los agentes. Que casi se me olvida hablaros de ellos. Los agentes son una pieza clave dentro de tu imperio. Os voy a explicar por qué.

  • Espía: Para mí, sin duda alguna, el más útil de los agentes. Tiene la capacidad de asesinar al héroe rival antes de una batalla. Envenena los pozos de donde beben las tropas enemigas, mermando así su salud e incluso puede herir de gravedad a la guarnición de un asentamiento. Es extremadamente útil usarlo antes de entrar en guerra.
  • Sacerdotisa: Este agente nos proporciona puntos de favor para un dios en concreto o uno al azar si el asentamiento objetivo no dispone de ningún templo. Además, también es buena para incapacitar al enemigo, logrando que permanezca inmóvil durante uno o más turnos. A los demás agentes los “convence” para que deje sus actividades.
  • Emisario: Los emisarios, sinceramente, los he usado poco. Se encargan más de la influencia de tu facción y de mermar los recursos de los asentamientos enemigos.

Incluso puedes incorporar algunos de estos agentes a tus ejércitos, a cualquiera. Esto aplicará una serie de beneficios, dependiendo del agente y de su nivel. Ya que cuando ejecutan una acción con éxito, la cual depende de la probabilidad y porcentaje, ganan experiencia y con ello nivel.

Y hablando de los niveles, aprovecho para contaros sobre cómo funcionan. Los niveles, como he dicho, los subes con la experiencia que obtienes al ganar una batalla o ejecutar una acción con éxito. Al subir de nivel, nuestro personaje tendrá dos opciones, izquierda o derecha. Si eliges derecha, nunca podrás tener la habilidad de la izquierda y viceversa. Después de haber elegido la habilidad que querías, se te desbloquean dos pequeños beneficios al lado del botón de la habilidad. De nuevo, tendrás que elegir entre uno u otro. Estos se complementan, obviamente, con la habilidad desbloqueada anteriormente. Algunas habilidades incluso afectan a los objetos del héroe ¡uy! los objetos.

Los objetos que pueden llevar nuestros héroes pueden ser: escudos, armaduras, arma, carro y seguidores u objetos. Todos los equipos u objetos, pueden incluir uno o más beneficios. En el caso de ser un arma, más puntos de daño. En el caso de ser un escudo, más defensa y moral, por ejemplo. El carro es un equipo especial y bastante, pero bastante poderoso. Nuestro héroe irá montado en un carro de guerra, lo cual lo hace mucho más rápido. Y para colmo, barre a los enemigos con suma facilidad. Aunque si lo que queremos es a nuestro héroe pegando espadazos, lo podemos bajar de el en medio de la batalla.

Los seguidores u objetos se consiguen por completar misiones, batallas en las que hayamos tenido una victoria apurada o por la propia historia. Estos nos dan beneficios sobre asentamientos, velocidad, moral, ataque, defensa. Puede ser incluso que, a la hora de reclutar, las tropas empiecen con un nivel más avanzado. Son muy útiles si quieres tener un héroe competente para cualquier área.

Conclusiones

Y llegamos a la recta final del análisis. Mis conclusiones propias. Total War Saga: Troy me ha encantado y me encantará. La duración de las campañas pueden ir desde las veinticuatro horas, hasta durar cincuenta y tantas horas. Todo depende de ti. Si vamos más rápidos o más lentos y asegurando todo el terreno. El ritmo lo marcas tú. He tardado un poco en hacer este análisis porque soy de las típicas personas que le gustan ir poco a poco y conquistar todo el territorio posible antes de enfrentarme al enemigo final. Sin duda alguna, es un juego de estrategia que recomiendo. Una vez que termines una campaña, si te has quedado con ganas de más, puedes probar campañas de diferentes facciones y rejugar el título cuantas veces quieras desde todos los puntos de vista. Por un precio de 49,99€ en la Epic Store, es un título al cual os diría que le echéis unas horas porque merece mucho la pena. Podéis comprarlo pinchando aquí. Muchas gracias por leerme. Nos vemos en el próximo análisis.

Nota: 7.5/10

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de COSMOCOVER.

Agrava

Agrava

Redactor de Powerups. Nací con un joystick bajo el brazo. Me encanta escribir, jugar y leer. Contacto: Agrava@powerups.es