En la actualidad los juegos Metroidvania se han nutrido de muchas mecánicas nuevas incluyendo lo narrativo en donde se tocan temas de salud mental en forma de alegoría, temática que ha generado grandes juegos como Ultros y The Prisoning: Fletcher’s Quest, que han sabido dar un interesante vistazo con sumo respeto.
De la mano del desarrollador independiente Blue Backpack y los coeditores ByteRockers’ Games y PARCO GAMES nos llega Constance, un Metroivania que va más allá de su jugabilidad para abordar el agotamiento laboral y ansiedad creando una experiencia digna de explorar y aprender.
Su narrativa intriga y cautiva al mismo tiempo

Lo que más me ha encantado de la historia de Constance es que su mundo está brillantemente integrado con su narrativa. Si bien, en principio los temas que refiere son respecto a la carga laboral y la ansiedad que esto provoca, un hecho que muchos hemos vivido en nuestro día a día. Principalmente cuando el curro que hacemos nos apasiona tanto que nos puede llevar al límite o cuando existe una presión externa que nos obliga a entregarnos por completo descuidando todo lo demás.
Si bien, a pesar de su seriedad, el juego resulta ser conmovedor y para nada abrumador con su idea, simplemente haciéndonos reflexionar con filosofía el llevar una vida equilibrada. Me gustaría profundizar más, sin embargo, creerme cuando os digo que vale la pena experimentarlo de primera mano.
Su jugabilidad equilibra su elevado desafío con mecánicas bien afinadas de plataformeo
Estamos ante un plataformero 2D y acción con un toque de Metroidvania, sé que las comparaciones son odiosas y al haber un amplio campo de exponentes en el género, es inevitable encontrar semejanzas, como Hollow Knight y su elevada dificultad. A diferencia de este, no se tiene tanta la necesidad de volver en nuestros pasos para la obtención de coleccionables y con el progreso obtenemos las habilidades naturales como el impulso y otros ataques de pintura.
El juego tiene un cierto parecido con Splatoon, en cuanto al uso de tinta y en el movimiento. A pesar de contar con una brocha de ataque, tenemos limitación en la cantidad de golpes a realizar en relación a la tinta que tengamos disponible. Si gastamos toda la tinta, quedamos en un estado vulnerable en el que la pintura que usemos será obtenida de nuestra salud.


La pintura se restaura lentamente de forma natural, pero, estamos obligados a atacar con estrategia. El plataformeo es bastante responsivo, aunque se vuelve indispensable la precisión en cada salto, si somos dañados en un salto, el juego nos regresa inmediatamente a la plataforma anterior inmediata.
Otra mecánica bastante curiosa es que, si somos derrotados se nos da la opción de volver al punto de control anterior o continuar en la misma parte con una dificultad más elevada, lo que se traduce en enemigos más fuertes.
Fuera del plataformeo, el juego tiene momentos en los que volvemos a la vida real apoyando a nuestra protagonista en su trabajo como diseñadora gráfica en un estilo de novela visual donde Constance es presionada por sus jefes para acelerar su ritmo en el curro, para luego volver a su mundo de fantasía.
Con el impulso tenemos un breve momento de invencibilidad, aunque si no se sortea el traspaso correcto del enemigo, el daño es inminente. Así que igual que el combate, se requiere mucha atención en los movimientos.
Las batallas contra jefes tienen marcados puntos de dificultad, a momentos se vuelven repetitivos y frustrantes, haciendo complicado adaptarse a sus mecánicas, sumado a que la dificultad se dispara cuando somos derrotados y deseamos reanudar de forma inmediata.

Gráficamente mola mucho y su rendimiento es espectacular
En lo visual Constance derrocha encanto con su arte hecho a mano. Todos y cada uno de los biomas con un elevado nivel de trabajo y una distinción que los hace destacar, incluso cuenta con fondos en movimiento para dar una sensación de 2.5D.
El diseño de los enemigos son en su mayoría robots, siendo una clara influencia por el constante bombardeo de tecnología que nos afecta tanto a nosotros como a nuestra protagonista en su día a día.
Como parte de su versión actualizada para Nintendo Switch 2, se tienen dos opciones gráficas: rendimiento y calidad. El primero permite jugar a 120fps, sin embargo, es necesario contar con un monitor o pantalla compatible. El segundo permite jugar a una resolución de 1440p.
En mi experiencia han sido mínimas las diferencias, incluso jugando en modo portátil el juego anda de maravilla, eso sí, tiene pequeñas pantallas de carga bastante reducidas de alrededor 2 segundos en el viaje rápido o al reanudar la partida luego de una muerte.
En sus opciones de accesibilidad el juego permite aminorar un poco su dificultad al reducir el daño que nos causan los enemigos y de esta manera sea más asequible el reto.


Su banda sonora es inspiradora y melancólica
En su musicalización cuenta con tonos sencillos, pero con mucho corazón, todo acorde a la tristeza que se respira en cada bioma. Haciendo un buen acompañamiento, aunque los efectos sonido distraen un poco.
El juego no cuenta con actuaciones de voz, los pocos sonidos que realizan los personajes para comunicarse son como balbuceos. En los textos y subtítulos, llega con una excelente localización al castellano, si bien, el tamaño no se puede modificar, es legible gracias a sus fondos de alto contraste.
*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido jugado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Plan of Attack. Se jugó actualizados a la versión 1.1.2.18259 en Nintendo Switch 2.

