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The Chant – Análisis PS5

Olvídate de tus males.

Si te hablo de una retirada espiritual en una isla alejada de todo con unas vistas impresionantes puede que no te suene del todo mal… hasta que llegas.

Té de setas

Todos hemos oído hablar alguna vez de los famosos retiros espirituales que ayudan a olvidar todos los miedos y desprendernos de todo aquello que nos lastra en la vida.

Y de eso va nuestro juego. The Chant nos pone en la piel de Jess, una chica atormentada por la pérdida de su hermana que decide hacer caso a su amiga Kim y sumergirse en un retiro que al parecer a ella le ha ayudado muchísimo.

Comenzamos nuestra historia yendo a una preciosa isla en mitad de la nada donde Kim nos pone al día de cómo funciona el retiro. Nada de objetos personales, ropa o zapatos son las cosas básicas para iniciarse, aunque también debemos portar el cristal que nos dan y bueno, hacer vida pacífica y tranquila con el resto de los miembros del grupo.

Bienvenida a la locura

Se organizan como si de una comuna hippie de los años 60 se tratase: todos recolectan o cultivan su propia comida, se reúnen y llevan a cabo una serie de rituales en círculo junto a los demás… beben tés de setas… esas cosas típicas.

Todo parece idílico hasta que, como suele pasar, algo se tuerce. Si releemos lo que acabo de contar sobre el retiro, pronto se ve que es una secta. Y no cualquier secta, se trata de una secta bastante juguetona a la que le ha dado por abrir un portal cósmico con fatal resultado. Lo que sea que ha venido por él se hace más y más fuerte gracias a los pensamientos negativos de nuestros compañeros… vaya fin de semana nos espera…

Os traigo paz…

Estos alienígenas (de lo más variopintos) han decidido que no van a dejar títere con cabeza así que andan por la isla volviendo loco a todo al que pillan y como no, matando gente.

Jess a pesar de haber aceptado en parte el uniforme de la secta, no está para nada desprotegida.

Debemos estar al loro de los tres stats del personaje. Contamos con el cerebro, el corazón y el alma.

El cerebro nos mantiene cuerdos. El nivel baja según lo que nos atormente. Habrá zonas con penumbra que hagan que baje constantemente y ataques de enemigos directos al cerebro. Para recuperarlo podemos consumir lavanda, meditar o pasar tiempo en los santuarios dibujados en el suelo. Si baja totalmente, sufriremos un ataque de pánico que nos obliga a huir a una zona donde podamos calmarnos.

Panic Attack

El corazón nos mantiene vivos. Como es lógico, el corazón es nuestro medidor de vida. Baja al sufrir daño físico por los enemigos. Podremos recuperarlo si comemos Jengibre. Obviamente, si llega a 0 moriremos.

El alma nos mantiene en armonía. El último de los índices para tener en cuenta es el del alma. El alma nos permite meditar para aumentar el nivel de cerebro y para usar los poderes del cristal. Para recuperar alma, debemos consumir setas (sí, setas).

A base de puñetazos

Sin perder de vista los índices mencionados, debemos hacer frente a los enemigos.

Para ello, contamos con diversas armas que craftearemos a lo largo del juego. Algunas de ellas nos permiten el combate cuerpo a cuerpo (mi favorito) mientras que otras son arrojadizas o nos permiten colocar pequeñas trampas que aturdirán a los enemigos.

En cuanto al combate cuerpo a cuerpo, es cierto que no hay mucha variedad de movimientos, pero me gustó que el mando de PS5 permite jugar con la pulsación de los gatillos para dar golpes básicos o cargados en función de la presión que hagamos.

A repartir

Por otro lado, Jess puede empujar a los enemigos aturdiéndolos momentáneamente o escapar del ataque agachándose o tirándose al suelo (bastante torpe debo decir).

Por último, iremos desbloqueando habilidades extras gracias a los cristales que nos permitirán afrontar el combate de manera más sencilla.

Es importante encarar el combate leyendo la información que conseguimos de los enemigos (o usando la lógica) ya que las armas son de tipos diferentes y cada enemigo será vulnerable a uno de ellos… así será más sencillo superar el juego.

Leer los términos y condiciones

Mientras recorremos la isla en un avance lineal según la misión que nos aparezca en pantalla, podemos ir recogiendo toda una serie de coleccionables que nos darán muchísima información sobre lo acontecido allí.

Estos documentos nos ayudan a resolver según qué puzles, pero, sobre todo, nos ayudan a entender qué ha pasado y por qué con lo que indirectamente nos solucionan el cómo acabar con ello.

No solo habrá coleccionables repartidos por el mapa, también hay todo tipo de plantas que nos ayudarán a craftear las armas, pero también una serie de cristales prísmicos que nos ayudan a subir de nivel nuestras “habilidades”.

A craftear se ha dicho

Tenemos un árbol de habilidades no demasiado extenso, pero sí lo suficiente como para que tengamos que decidir qué subimos y en qué momento. Con tres básicos (mente, cuerpo y alma) que aumentan en una segunda rueda tenemos que invertir bien nuestros recursos para mejorarlo como creamos que será óptimo para ganar.

Menudo paraíso

En cuanto al apartado gráfico y jugable. No tengo grandes quejas.

El apartado gráfico es aceptable (no tiene el nivel de detalle de Horizon o God of War, pero se ve bien, como podría verse Man of Medan o Little Hope. Por otro lado, han creado suficientes escenarios variados dentro de la propia isla que le dan un dinamismo muy bueno.

En lo jugable no tengo (demasiada) queja. Se maneja bien, sin fallos aparentes y combina muy bien las partes de combate con las de exploración/avance. Sí que el combate queda bastante cojo ya que aunque tenemos variedad de armas y enemigos, no lo tenemos en los ataques. Por su parte, parece haber conversaciones donde elegimos sin demasiado interés.

¿La ducha?

El apartado sonoro por su parte es de lo mejorcito en The Chant. Logran crear esa atmósfera de tensión que tanta falta hace en los juegos de este tipo. Personalmente no considero que sea un juego de terror, ya que apenas hay dos momentos de susto, creo que The Chant es un juego enfocado al misterio y la tensión, pero hay de todo.

Otro punto interesante es que el juego está completamente en castellano y con subtítulos por lo que podemos disfrutarlo sin preocuparnos del idioma. Aunque, podemos disfrutarlo poco ya que apenas en 4 horas podemos completarlo (hay un logro por ello) eso sí, sin pararnos demasiado a pensar. Interesante dedicarle un poco más y descubrir sus tres finales.

Conclusión

The Chant es un juego que engancha. Tiene una historia oscurda de la que queremos saber hasta el último detalle y unos personajes que se desarrollan a lo largo de la historia aunque de manera abrupta.

Gráficamente no es una locura, pero se juega bien y se disfruta. Ha conseguido atraparme queriendo saber más sobre lo que pasa y cómo va a salir de esta.

Y es que una buena historia (aunque rápida) siempre es de agradecer.

7

*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido analizado gracias al envío de una copia de prensa por parte de PLAION.

Seina

Nací pegada a un mando. Cualquier género y plataforma son bienvenidos.
Doy mi opinión no siento cátedra. Paso el tiempo en PowerUps.