Control, I’m Not Coming Back — Análisis

¿Volver a casa? ¿O seguir adelante?

Una nave a cientos de kilómetros sobre el nivel del mar. En ella, un capitán y su cadete rumbo a una misión espacial alrededor de la Tierra.

Pero… algo sale mal. Los sistemas comienzan a fallar, la señal con Control de Mando es inestable, y la vida de los valerosos tripulantes de la nave parece estar al borde de acabar.

Sin embargo, lo que en un principio parece que va a terminar en tragedia… quizá no sea tan malo como parece.

Lejos de casa

Tras un fuerte estruendo, no hay rastro ni de tu nave ni de tu capitana. Ves todo blanco, y tras ello, crees encontrarte en lo que parece tierra firme.

Un peculiar escenario se muestra ante tus ojos. Un paisaje liminal de cielo anaranjado y hierbas azules es todo lo que te rodea, pareciera sacado de un sueño febril, pero me temo que es donde te encuentras ahora mismo.

En la lejanía hay una figura humanoide esperándote, reposado en un banco bajo una farola. A medida que te acercas a él, te percatas de que su cabeza tiene forma de estrella, para terminar de rematar esa sensación onírica que te da todo este extraño lugar. Quizá sí que estés soñando después de todo. Este extraño personaje se dirige a ti con bastante tranquilidad, desde luego parece encajar en se lugar bastante mejor que tú.

Antes de siquiera poder preguntarle dónde estás, una extraña secuencia de escenarios se presenta frente a ti. Corres confundido por la situación, cruzas por carreteras que parecen no llevar a ninguna parte, por vías consumidas por la naturaleza de hermosos valles, por pasillos sin salida…hasta que ves la luz al final del túnel. Y cuando te dispones a alcanzarla…

Comprendes por fin que estás solo. En el espacio. Alejándote gradualmente del Planeta Tierra mientras sufrías alucinaciones psicodélicas sin sentido.

Entras en pánico. Control de Mando no responde a tus gritos de desesperación. Tu nave y tu capitana han desaparecido por completo. Tan solo puedes ver como la Tierra se hace cada vez más pequeña y como tus reservas de oxígeno se van agotando por segundos.

Todo parece perdido, pero entre tus intentos desesperador por contactarte con tu equipo, recibes una señal desconocida. Una voz se dirige sorprendida hacia ti, añadiendo que le resulta extraño escuchar a alguien más ahí afuera.

Tras esta interacción, tus viajes extracorpóreos vuelven a manifestarse frente a ti.

Vagabundos estelares

Durante la partida conocerás a diversos personajes que, al igual que tú, se encuentran perdidos por la infinidad del cosmos. Cada uno con sus historias, sus temores y sus sueños tras sus vidas.

Este viaje introspectivo surgirá de adoptar las mismas dudas que estos personajes se han planteado. ¿Hacia dónde te llevará el Universo? ¿Merece la pena seguir adelante aunque uno extrañe su hogar? ¿Conseguirás adaptarte a la rapidez de los acontecimientos? ¿O dejarás pasar oportunidades de oro?

Si eres fan de David Bowie, quizá te suenen de algo algunos personajes con los que te encontrarás en el juego, como Major Tom o Starman. Este último de su canción de nombre homófono, y el primero de Space Oddity, ambos temas completamente acertados por compartir esa estética espacial Hopecore que caracteriza a la obra.

Y quizá, de entre todos los personajes presentados en la obra, el más curioso es la mismísima nave Voyager 1, el objeto fabricado por el humano de ubicación más distante a la Tierra. Lanzada hace décadas al espacio sideral, su propósito es interactuar con vida extraterrestre y otorgarles su disco dorado, el cual contiene información básica de nuestra sociedad. Lenguaje, música, imágenes de nuestra vida cotidiana…

Al igual que el pobre cadete, la Voyager 1 es otra vagante del universo. Solo que ella lleva ya casi 50 años embarcada en esta solitaria travesía. En ti encontrará algo de compañía después de tanto tiempo, mientras que tú encontrarás en ella lo que, sorprendentemente, parece ser un reflejo de ti mismo.

Abandonar tu hogar para adentrarte en un plano completamente nuevo para ti. Rodeado de oscuridad e incertidumbre, cargado de recuerdos de una vida pasada a la que no puedes volver… y deseando poder compartir tus vivencias algún día con alguien nuevo. El paralelismo del Ser Humano con la Voyager 1 es sencillamente hermoso, y nos hace empatizar profundamente con lo que no es más que un cacharro perdido en los confines del espacio exterior.

Control… yo tampoco regresaría

Control, I’m Not Coming Back no es más que una metáfora de la ambición del Ser Humano por avanzar constantemente sin importar cómo o por qué.

El propio cadete reconoce no estar seguro de por qué se subió a esa nave en primer lugar. En el fondo, sabía que podía acabar mal, que algo podría fallar y… terminar con sus posibilidades de volver a casa. Y sin embargo, lo hizo. Se subió a la nave. Tal como la Voyager 1 abandonó su planeta con la esperanza de encontrar un destinatario al que contarle las maravillas de la Tierra.

El propósito de la obra, más allá de hacerte reflexionar un rato sobre por qué un muñeco con cabeza de Saturno querría abandonar Saturno, es identificar el sentido de la vida. Vivimos… para vivir. No podemos pretender pasar una vida entera encerrados en nuestra zona de confort. Todos tenemos un hogar, y todos lo extrañamos al abandonarlo, pero esa morriña forma parte de la belleza de tenerlo.

La obra nos muestra lugares de ensueño que, de no ser por subirse a esa nave que primeramente pareció llevarle a su perdición, el cadete jamás podría haber visitado. A veces hay que reunir el valor suficiente y tomar decisiones de no retorno. La vida no espera.

*De acuerdo con  nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido jugado gracias una copia en propiedad del juego gratuito en Steam: Control, I’m Not Coming Back.

Control, I'm Not Coming Back
Vagamos por la vida como nave por el espacio
Control, I'm Not Coming Back es una obra sencilla. Es anunciada desde el menú de inicio como una experiencia rápida, de unos 40 minutos. Su gameplay se caracteriza por la lectura y el avance progresivo hacia adelante. De cara a jugarlo, has de tener en cuenta que lo prioritario será la reflexión y no la sobreestimulación. Teniendo esto claro, la experiencia de juego es genuinamente hermosa. Adoptar la misión de la Voyager 1 como paralelismo del sentido de la vida es un movimiento tan original como eficaz. Resulta curioso como el Ser Humano es capaz de reflejar su humanidad hasta en un objeto volante a miles de kilómetros de nuestro planeta. Por si no fuese suficiente, la posibilidad de jugar esta obra gratis y en español termina de firmar esta joya como una carta de amor a la humanidad, a la vida, y al cambio.
8.5
Notable